martes, 3 de septiembre de 2013

Historia del pintalabios. ¿La conocéis?

En la antigua Mesopotamia las mujeres ya se aplicaban una mezcla de piedras semi-preciosas trituradas para embellecer labios y ojos, al igual que en la antigua India, donde también se pintaban los labios de rojo. Otros elementos que empleaban eran arcilla roja, henna, algas, oxido de hierro (herrumbre) y yodo.

Pero donde el uso de cosméticos evolucionó más fue en el Antiguo Egipto, ya que maquillarse era casi una obligación. En el año 4000 a.C. preferían el negro azulado y el bermellón. Extraían el tinte rojo del fucus algin al que añadían yodo y bromo manita. En la tumba de Tutankamon se descubrieron jarritas con color para los labios, y es que los hombres también se maquillaban. Los componentes que empleaban eran peligrosos para la salud y podían causar la muerte, algo irónico si consideramos que en las tumbas de aquellas mujeres ricas se depositaban un par de botes de pintura para labios con el fin de que estuvieran guapas en el otro mundo.

Durante siglos, una crema roja hecha con sustancias vegetales y coloreada con sulfuro rojo de mercurio provocó muchas intoxicaciones, ya que era venenosa. Cleopatra se pintaba los labios con un pigmento rojo oscuro sacado de escarabajos aplastados y huevos de hormigas para la base. Para pintalabios brillantes usaban una sustancia llamada esencia de perlas que se encontraba en las escamas de peces.

En la Antigua Grecia sólo las prostitutas se pintaban los labios de rojo, mientras que las mujeres respetables se dejaban la cara limpia. Esta diferenciación de género social era tan estricta, que se estableció una ley para evitar que los hombres confundiesen las damas con prostitutas. Era obligatorio que las cortesanas se pintaran los labios, maquillaran y merodearan sólo a ciertas horas del día. Con el tiempo esta costumbre desapareció y las mujeres de la élite comenzaron a pintarse los labios, mientras que las mujeres de clase baja continuaron evitándola.
Los romanos aceptaron mejor el pintalabios. Los hombres se pintaban los labios de acuerdo a su estatus social, mientras que las mujeres adineradas poseían su propio séquito de esclavos para asegurarse que su rostro era perfectamente maquillado. Los productos que elaboraban para pintar los labios todavía llevaban metales perjudiciales, como plomo o mercurio. La clase baja al menos tuvo mejor suerte en ese aspecto, ya que se pintaban los labios con el sedimento que producía el vino.

Durante la Edad de Oro del Islam, el conocido médico, cirujano y especialista en cosméticos andaluz Abu al-Qasim al-Zahrawi (Abulcasis), desarrolló las primeras barras de labios sólidas.

En la Época Medieval, el pintalabios fue vetado por la iglesia, pues se creía que era “la encarnación de Satán”, reservándose el uso de este cosmético a prostitutas por verse como algo inmoral, descortés y descarado. La explicación de esta relación demoníaca era que no se podía desafiar la belleza natural que Dios había otorgado a cada mujer. Para su fabricación extraían el rojo de tintes vegetales. Tan sólo se permitía un color lila o rosado, ya que estaban relacionados con la pureza. Para ello, debían mezclar ciertas raíces rojas con grasa de oveja.

En la Inglaterra del siglo XVI utilizaban una mezcla de cochinilla, clara de huevo, goma arábiga, savia de higuera, tintes rojos de plantas (rosas y geranios) y cera de abejas. Sólo las mujeres de clase alta y actores masculinos empleaban maquillaje. Este resurgimiento se debió a que en el Renacimiento se daba mucha importancia a la belleza. También que las mujeres creían que pintarse los labios poseía propiedades mágicas y esto las salvaría de las frías manos de la muerte. El ideal de belleza fue implantado por la Reina Isabel I, que hizo famoso el carmín rojo en contraste con su cara pálida. Incluso en su lecho de muerte llevó los labios generosamente pintados.

Isabel I de Inglaterra.
reina elizabeth I darnley labios

En 1770 se propuso una ley al parlamento británico en la que se debía señalar como brujas a las mujeres que se pintasen los labios, y se pedía la anulación de un matrimonio si la mujer se maquillaba antes del día de su boda.
En Japón, la geishas obtenían su pintalabios aplastando pétalos de cártamo.

En el siglo XIX el pintalabios comenzó a verse con malos ojos en Gran Bretaña. Cuando la reina Victoria ascendió al trono en 1837, vetó el uso de pintalabios y consideró que su uso estaba permitido sólo a las prostitutas. Llevar maquillaje se consideraba descarado y ordinario. Para poder tener un color saludable en los labios, las mujeres de buena alcurnia optaban por besar papel crepé rojo, morderse los labios, aplicarse bálsamos rojizos o vino de Oporto, o bien realizar ejercicios vocales en los que repetían por orden palabras como “peas, prunes, prisms” (guisantes, ciruelas, prismas) para realizar muecas. Otras simplemente importaban furtivamente los cosméticos de Francia.

En la década de 1850 aparecieron algunas publicaciones advirtiendo de la peligrosidad de ciertos cosméticos basados en el plomo y bermellón. En Estados Unidos el pintalabios se fabricaba con el ácido que las cochinillas desprenden para ahuyentar a sus enemigos, mezclándolo luego con aluminio y sales de calcio. Por aquella época el pintalabios se aplicaba con un pincel y debido a su precio, tan sólo se veía natural en actores y actrices. En 1880 pocas actrices llevaban los labios pintados en público.
En la década de 1890 el carmín comenzó a mezclarse con aceite y cera, siendo mejor aceptado por las mujeres al considerarse que tenía un toque más natural. Al finalizar el siglo XIX, Guerlain, una compañía de cosméticos francesa, comenzó a producir pintalabios. El primer pintalabios comercial fue desarrollado en 1884 por especialistas en perfumes de París. La barra se cubría con un papel sedoso y se fabricaba con sebo de ciervo, aceite de ricino y cera de abeja. Hasta la fecha, los pintalabios se hacían de forma casera en casa. En 1912, las mujeres vestidas a la moda comenzaron a aceptar el uso de pintalabios, aunque recomendaban emplearlo con cautela. A principios del siglo XX, se utilizó el pintalabios como símbolo de rebelión e independencia por parte de las mujeres. En el punto álgido del movimiento por el sufragio femenino, líderes como Elizabeth Cady Stanton y Charlotte Perkins Gilman instaron a las mujeres a emplear pintura de labios rojo carmesí en sus concentraciones. Tanto en Estados Unidos como Reino Unido, las mujeres se aplicaban pintalabios en público para escandalizar a los hombres. En 1915 se empezó a comercializar el pintalabios en cilindros de metal, ideados por Maurice Levy, de la Scovil Manufacturing Company. Las mujeres debían deslizar una pequeña palanca en el lateral del tubo para subir el pintalabios hasta la parte superior.
Cuando las mujeres comenzaron a usar pintalabios delante de fotógrafos, permitieron que éste tuviese mejor aceptación entre las féminas. Poco a poco se empezó a aprobar de nuevo el pintalabios durante la década de 1920, como un modo de revelarse ante las normas sociales estipuladas. Elizabeth Arden y Estee Lauder empezaron a vender pintalabios en sus salones. Unas creían que llevar los labios pintados les serviría para evitar los gérmenes, mientras que otras intentaban emular a sus estrellas de cine favoritas. Los pintalabios de color rojo oscuro fueron muy populares en esta década, en parte porque eran los preferidos por las actrices del cine en blanco y negro, ya que hacía destacar sus bocas frente a las cámaras. Las jóvenes se pintaban los labios para simbolizar su independencia. Algunas optaban por pintarse los labios formando un “arco de cupido”. Por aquella época, aplicarse pintalabios en público durante la comida era correcto, pero nunca durante la cena

Max Factor creó las primeras marcas de lápiz de labios para las actrices de Hollywood de aquella época.
En 1923 fue patentado el primer pintalabios que se abría girando la base, ideado por James Bruce Mason Jr. en Nashville, Tennessee. Irónicamente, durante la Gran Depresión de la década de 1930 pudo verse a más mujeres con los labios pintados de lo que se esperaría en una época de mala racha económica. A principios de dicha década, Elizabeth Arden introdujo varios colores de pintalabios. Por esa época se veía el pintalabios como un símbolo de la sexualidad adulta. Las chicas jóvenes creían que pintarse los labios era una señal de convertirse en una mujer adulta, mientras que los adultos lo veían como una señal de subversión. Muchos estadounidenses, especialmente inmigrantes, no aceptaban que las jovencitas se pintaran los labios. Un estudio realizado en 1937, reveló que cerca del 50% de las chicas se había peleado con sus padres por culpa del lápiz de labios.

Durante la Segunda Guerra Mundial, aunque escaseaban ciertos elementos necesarios para su fabricación (petroleo y aceite de ricino), el pintalabios se puso de moda gracias a la industria del cine, que mostraba a sus actrices con los labios pintados como un complemento de belleza. También se consideraba parte del esfuerzo en la guerra, como una manera de alegrar la moral de los soldados que preferían ver a mujeres bellas y arregladas antes de partir al combate. A la par que las fábricas producían cada vez equipos más sofisticados para la guerra, se implantaron lápices de labios en los vestidores para mejorar la productividad. A las mujeres marines se les ofrecían pintalabios oficiales junto a consejos para aplicarse el maquillaje y lecciones de elegancia y etiqueta.
La guerra permitió que las mujeres pudiesen trabajar como ingenieras o científicas, y al finalizar la década de 1940, Hazel Bishop (una química neoyorquina) creó el primer lápiz de labios de larga duración, denominado “Sin Mancha”. Con la ayuda de Raymon Specter, un publicista, el negocio de pintalabios de Hazel prosperó.

hazel-bishop-lipstick

A mediados de la década de 1940, muchas publicaciones reflejaron que los hombres preferían el aspecto natural en la mujer antes que uno maquillado. Libros y revistas advertían a las chicas que maquillarse podía arruinar su popularidad y la oportunidad de tener una carrera de provecho. El argumento de estos artículos era que el lápiz de labios y el colorete eran para jovencitas que actuaban de manera provocativa ante los hombres. Aunque se incrementó el uso de cosméticos, todavía se asociaban a la prostitución. Muchas chicas perdieron la ilusión de maquillarse por miedo a ser confundidas con chicas fáciles o prostitutas. Por aquella década, los cilindros de metal fueron sustituidos por tubos de plástico.

Durante la década de 1950, el lápiz de labios se convirtió en algo común, un objeto que se vendía como rosquillas y era indispensable para la mujer. Las actrices icónicas crearon sus propios looks, como por ejemplo Marilyn Monroe, que se relacionaba con unos labios carmesí brillantes, o Audrey Hepburn con unos labios de color rosa. Los tonos blanco, beige o metálico se convirtieron en tendencia, al igual que nuevas fórmulas de distintas empresas. Una encuesta de 1951 reveló que dos tercios de las chicas jóvenes usaban lápiz de labios.

Al finalizar esta década, la compañía de cosméticos Gala introdujo el lápiz de labios con un brillo muy suave. Más tarde, Max Factor creó un lápiz de labios denominado Strawberry Meringue (Merengue Fresa) que gozó de gran popularidad. Los vendedores de pintalabios comenzaron a desarrollar gamas de color lavanda, rosa pálido, blanco nacarado y melocotón. Los padres no veían con buenos ojos que las jovencitas llevaran los labios pintados de rojo, así que algunas de ellas empezaron a usar tonos rosa y melocotón, convirtiéndolos en tendencia.

El color blanco fue popular en la década de 1960, poniéndose de moda gracias a grupos de rock como The Ronettes y The Shirelles. La chicas aplicaban lápiz de labios blanco sobre el pintalabios rosa o se aplicaban maquillaje base de los ojos en los labios. Por aquella época muchos lápices de labios eran de tonalidades mate, puras o ligeramente brillantes. En esta década el maquillaje se asoció con la femeneidad. Las mujeres que no se pintaban los labios eran consideradas lesbianas o se creía que padecían algún trastorno psicológico.

Los 70 llegaron y el pintalabios como símbolo de rebelión también. Ambos sexos del mundo punk-rock llevaban los labios violetas o negros para expresar su inconformidad. Anteriormente, sólo las actrices de películas de terror de la década de 1950 se pintaban los labios de negro, pero esta vez se generalizó de una manera más amplia entre ciertos grupos. Por aquella época, el glam andrógino de rockeros como David Bowie se traducía en revolución y nihilismo, y empezó la era del “manstick”, representado por bandas de heavy metal como Twisted Sister.

Las feministas se rebelaron contra el patriarcado al no pintarse los labios. Este gesto se debe a que creían que el pintalabios era un utensilio creado por los hombres para marcarlas como un objeto sexual o mercancía. Consecuentemente, la era disco llegó con una lluvia de brillos y destellos, favoreciendo el pintalabios brillante por sus cualidades para seducir.

En los 80 pudo verse un estilo más oscuro y crudo en el color de labios, reflejado en estrellas de la música como Madonna o Cyndi Lauper. Aparecieron tonos naranja brillante, fucsia, cobres, coral, dorados y demás colores chillones. Se comercializaron lápices labiales traslúcidos brillantes y pegajosos con sabor a frutas dulces y el brillo labial.

En la década de los 90, los cosméticos facturaban más de 18.000 millones de dólares en Estados Unidos. Las empresas más grandes eran Revlon, Clinique, Max Factor, Cover Girl y Estee Lauder. Otra fórmula líquida semi-permanente sin cera fue inventada en esta década por la compañía Lip-Ink International. Otras empresas imitaron la idea, desarrollando sus propias versiones de lápiz de labios permanente o efecto brillante. A mediados de esta década, los marrones y tonos beiges con delineado marrón marcado fueron popularizados, así como el glitter o los brillos con partículas doradas y plateadas. En el año 1995, Cosméticos MAC creó “Drag Queen Ru Paul“, el primer labial para hombres. La cultura grunge, definida por desafiar la belleza tradicional, fue adoptada por Urban Decay al lanzar una colección con nombres como “Porquería” o “Cucaracha”. La estrategia de marketing de estas marcas estaba más encaminada a objetivos concretos y competitivos, prometiendo dudosos reclamos anti-edad, ingredientes naturales, protectores solares o propiedades medicinales.

Esta feroz competición se conoce actualmente como la “guerra del pintalabios”. Con la economía global en crisis, las empresas de cosméticos intentan ganar adeptos empleando brillantes campañas de marketing. Existe una “teoría del pintalabios”, descrita por Leonard Lauder, que describe los momentos más amargos en la economía mundial como los más adecuados para vender más lápices de labios. En vez de gastar en bienes de lujo como coches o elegantes abrigos, la gente prefiere comprar utensilios de lujo baratos, como pintalabios. Actualmente los tonos para labios más populares son los rosados, morados y naturales. La tendencia es eco-chic y consciente socialmente, como la campaña Viva Glam de Cosméticos MAC en la podemos ver a Cindy Lauper y Lady Gaga.

Los lápices labiales de hoy en día contienen ceras, emolientes, pigmentos y diversos aceites. Sorprendentemente, parece que no podrían distar mucho de los antiguos inventos mesopotámicos, ya que un estudio de 2007 realizado por consumidores estadounidenses, encontró trazas de plomo en algunas barras de labios que superaban los límites establecidos por la ley.

sábado, 31 de agosto de 2013

Review Productos acabados DELIPLÚS 4 de 2013

Hola guapis!!! Hoy es el último día de agosto y mi penúltimo día de vacaciones : (
Pero no me puedo quejar, no he parado en casa durante todo el verano, viaje a Perú, viaje a Praga-Budapest, apartamento en Denia, apartamento en Pobla de Farnals, cumpleaños, fiestas del pueblo de mi padre, ... en fin, os podéis hacer una idea de que las maletas y los correspondientes potingues no han estado quietos ningún día, con el correspondiente jaleo cada vez que tenía que hacerlas, pero como dicen, "sarna con gusto no pica"  jejeje...
Estos días estoy aprovechando para estudiar el examen que tengo la semana próxima y además guardar ropa, potingues, arreglar la casa, clasificar fotos y vídeos de los viajes, editar vídeos de hace unas semanas/meses, preparar alguna entrada, ... vaya, todo menos estudiar ; )

Bueno y después de contaros como he pasado el verano (en formato zip o comprimido) os dejo con el 4º vídeo del 2013 de la colección de productos acabados de Deliplús, donde os doy mi opinión sobre ellos. 
Espero vuestros comentarios y si os gusta y os resulta interesante, deditos arribaaaaaa!!!


Un besazo enorme y ánimo para tod@s l@s que como a mí, se os acaban las vacaciones.

jueves, 29 de agosto de 2013

Trucos caseros de belleza para emergencias. ¡¡¡ SOS !!!

Qué tal bloggeritas? Cómo vamos? Yo sigo estudiando (qué vida más dura!) ;)
Hoy os traigo un post con unos consejos muy prácticos para cuando no tienes tiempo y te surge algún "problemilla" de belleza.
Allá vamos!


1. No tuve tiempo de depilarme!!!
Las cremas depilatorias son una buena manera de evitar estos apuros. Algunas vienen incluso con un accesorio parecido a un rastrillo para que no tengas que ensuciar tus manos. Tendrás una piel libre de vello en pocos minutos y más suave, pues la crema humectará tu piel. Además, puedes encontrar algunas con esencias de frutas que dejarán en tus piernas una sensación más fresca.

2. Se acabó mi desodorante.
Sabías que olvidabas algo la última vez que visitaste el supermercado. No te preocupes si ya exprimiste el envase de desodorante y no sale ni una gota, una breve parada por tu cocina salvará tu día. Unta un limón partido por la mitad en el área de la axila. El ácido cítrico que contiene no permitirá la proliferación de bacterias, lo que neutralizará el mal olor.

3. ¡Que alguien me ayude con las bolsas… de los ojos!
No dejes que los ojos hinchados le hagan saber al mundo que pasaste la noche entera corriendo al cuarto de tu bebé enfermo para consolarlo. Puedes bajar la hinchazón poniendo una bolsita de té verde sobre cada ojo durante diez minutos. Este remedio no sólo desaparecerá las bolsas, sino que te hará sentir aliviada.

4. Ya no puedo con las puntas abiertas y no he tenido tiempo de ir a la pelu.
Es típico que como mujeres ocupadas pongamos siempre las necesidades de los otros por encima de las nuestras. Pero eso no puede hacerse un hábito. Este consejo te ayudará sólo temporalmente hasta que puedas asistir a una cita con tu estilista. Frota media cucharadita de aceite de oliva entre tus manos y luego pasa tus manos entre el cabello peinándolo con los dedos. El aceite le dará un brillo natural sin dejarlo pesado y disminuirá la apariencia de las puntas separadas.

5. ¡No es el color que estaba buscando!
El resultado de tu tinte no fue ni por equivocación el que esperabas. ¿Qué haces? No puedes hacer nada por remediarlo, cualquier cosa que intentes en casa lo dejará peor y será más difícil y caro devolverlo a la normalidad. Lo mejor en estos casos es contactar a un profesional lo más pronto posible, de preferencia dentro de las primeras 24 horas, que es el tiempo que tarda el tinte en adherirse completamente a la cutícula del cabello. Cualquier salón de belleza decente te ofrecerá una corrección de color por un precio no tan elevado.

6. Tengo el cabello demasiado grasoso.
El spray de desenreadado para el cabello no es altamente recomendable para el cabello normal, y resulta fatal para un cabello seco, pero hará maravillas por un cabello graso como el tuyo. Puedes aplicarlo desde la raíz hasta las puntas y luego darle forma con un cepillo de cerdas duras y separadas para que no luzca muy rígido.

7. Me emocioné con el rímel de pestañas.
¿Buscando un look muy dramático terminaste con un juego de patas de araña pegado a tus pestañas? Tratar de quitar el rímel húmedo o seco de tus pestañas sólo arruinará el resto de tu maquillaje.Tengo una mejor solución: deja secar el rímel y con un palillo de dientes separa una por una las pestañas pegadas teniendo mucho cuidado de no lastimar tu ojo.

8. Mis dientes amarillos.
En la última vista al espejo antes de salir a la fiesta ves con horror que tu sonrisa deja ver unos dientes amarillos por tanto café y tabaco. No hay tiempo para llamar al dentista, debes conseguir algo que disimule el color, que sea rápido de usar y que no requiera hacer mezclas que puedan manchar tu vestido. Un consejo muy útil en estos casos es usar un lápiz labial con bases azuladas y nacaradas, que hará que tus dientes luzcan mas blancos.

9. Ojeras.
Muchos síntomas de nuestro organismo se manifiestan en los ojos, sobre todo el agotamiento o falta de sueño. Coge una patata mediana e introdúcela en el congelador durante unos minutos. Después corta dos rodajas del tamaño de los ojos y colócalas sobre los mismos durante 10 minutos. Si es necesario, alterna la patata con dos cubitos de hielo para acelerar el proceso.

10. Granos y espinillas.
Suele ocurrir antes de un gran evento, lo que acarrea un verdadero desastre. Pero con unos sencillos trucos (y cogiéndolo a tiempo) podemos conseguir disimularlo estupendamente e, incluso hacerlo desaparecer.
Antes de nada, hay que limpiar el grano con un algodón empapado en alcohol. De este modo estará preparado para cualquier tratamiento.
  • Tomate. Corta un pequeño trozo del tamaño del grano y aplícalo sobre el mismo con la ayuda de un esparadrapo. Déjalo secar toda la noche.
  • Pan con leche. Empapa un trozo de pan de leche y aplícalo de la misma manera que en el caso anterior. Déjalo secar durante 2 ó 3 horas.
  • Pasta de dientes. Pon un poco de pasta de dientes sobre el granito y déjala secar durante toda la noche. Con esto, conseguiremos que se seque y baje la hinchazón.

Algunos de estos truquitos igual ya los conocíais, pero seguro que otros no, y siempre es bueno aprender cosas nuevas, verdad?? 
Espero que así sea y os haya resultado útil.
Besitos.

lunes, 26 de agosto de 2013

Compras bikinis y más - verano 2013 - (BLANCO - TEZENIS - STRADIVARIUS)

Jelou!!!!!! Cómo van mis chicas? Yo estudiando a tope que tengo un examen a principio de septiembre y tengo que aprobarlo, jaja.

Hoy os traigo un vídeo de unas compras que hice este verano en varias de mis tiendas preferidas: BLANCO, TEZENIS y STRADIVARIUS. Espero que os entretenga un ratito y me digaís cositas en comentarios; qué es lo que más os ha gustado, si habéis comprado algo parecido, qué opináis de que Blanco esté cerrando tiendas...en fin, lo que queráis porque me encanta leer vuestros comentarios.
Perdonad si no habéis tenido muchos míos, pero no he parado en casa en todo el verano; poco a poco me voy situando y volveré a participar, os lo prometo. :)


Mil besazos preciosisísimas!!!

viernes, 23 de agosto de 2013

Haul paleta Bad Girl de SLEEK y labial Pinkerbell de WET AND WILD

Hola de nuevo mis princesitas de cuento. Dentro de poco me iré a Denia unos días y no sé cómo tendré lo de conectarme, ya que no tengo Internet por allí. De todos modos, lo intentaré, jeje.
Bueno, en este post os muestro un pedido más a la web LAS MELUSINAS, que por si no lo sabéis me encanta :). Ya he pedido varias veces y sigo estando muy muy contenta con todo. Para que la conozcáis un poquito más, AQUÍ os dejo el link de la última colaboración que hice con ellos, dónde hablo de lo bien que funciona.
En esta ocasión, aprovechando los gastos de envío gratis, hice este pedido: la paleta de SLEEK Bad Girl, que ya la quería hace tiempo y un labial de WET AND WILD que dicen es el clon de uno de MAC.
Lo vemos mejor?? Vamos allá!

Aquí podéis ver las dos cositas.


El labial de WET'N WILD es el tono 968 Pinkerbell. Dicen que es el clon del Nicki Minaj/Ricky Martin de la colección Viva Glam de MAC. Yo no tengo este último, así que no os lo puedo comparar, pero la verdad es que es un color muy bonito. Un rosa precioso que, por desgracia, no se aprecia con la cámara. La única pega que le veo es que lo encuentro algo seco. Lleva 3,3 gr.
Ya sabéis que es bastante complicado comprar cositas de WET'N WILD aquí en España, así que estoy encantada de que esta web te lo facilite, porque es una marca que me gusta bastante en relación a su calidad-precio.

Descripción
Labial mate de la marca Wet'n wild proporcionan una buena cobertura y luminosidad a los labios. Son cremosos y tienen una durabilidad excepcional.


Aquí podéis ver el swatch, a qué es precioso?

Y qué decir de las paletas de SLEEK, yo me las compraría todas!!! Sé que algunas de vosotras os las coleccionáis pero es que no me extraña. Son tan bonitas...
Su pigmentación, como sabéis, es estupenda. Su precio ronda los 10 euros, pero LAS MELUSINAS, además de los gastos de envío gratuitos que os comentaba, también tenía un descuento en esta paleta, por lo que no la podía dejar escapar. Se quedaba en 7,99 euros.
Evidentemente son tonos que yo utilizaría más en otoño-invierno y la veo ideal para ahumados. Es una pasada. Algunas chicas la han nombrado su favorita. Y no es para menos!!



Aquí os muestro los tonos. Si estáis interesadas en que haga una review, me lo hacéis saber en comentarios y me pongo a ello. ;)


Bueno chiquis, qué os han parecido las compras? Tenéis algo de lo que muestro? Un besote.